
Una boda es uno de los momentos más importantes en la vida. Pero no siempre los familiares pueden asistir a este evento. Enfermedad, vejez u otras circunstancias de la vida pueden impedir que algunas personas estén presentes en la boda. Es una lástima que algunas personas se pierdan la boda.

La abuela de Tara Foley, de 102 años, no pudo asistir a la boda debido a una enfermedad cardíaca y a su avanzada edad. Aunque realmente lo deseaba. Entonces, la nieta de Stasia decidió sorprenderla. Ella misma voló hasta su abuela vestida de novia.
Tara no le contó a ninguno de sus amigos o familiares sobre el regalo. A partir de ese momento, las fotos que publicó en Facebook sorprendieron a todos.
La joven conmovió a su abuela hasta las lágrimas. Stasia llamó a ese día uno de los más grandes de su larga vida.

Fue entonces cuando la futura novia sintió que nunca volvería a ver a su abuela.
Ambas sabíamos que esta sería nuestra última reunión. Ella acarició mis mejillas con sus manos, me miró directamente a los ojos y dijo: «Te quiero mucho».
La abuela de Tara falleció 27 días después. Pero Tara está feliz de que sus últimos recuerdos de su abuela sean tan cálidos.

Siempre es difícil perder a seres queridos, pero nunca desaparecerán si los recordamos. La historia de Tara confirma una vez más que debemos complacer a nuestros seres queridos con más frecuencia mientras aún están con nosotros. Incluso el gesto más pequeño es importante. No tengas miedo de compartir momentos felices con tus seres queridos.
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