«Sería genial si todos pudiéramos visitar este hermoso lugar. Un profesor llamado John, que trabaja en verano, tuvo una gran idea. Quería convertir tres aviones antiguos en lugares para que la gente se quedara, como Airbnb. A John le gustaban los desafíos, así que decidió comprar aviones antiguos y convertirlos en casas interesantes para alquilar. Había estado dirigiendo la escuela de verano durante seis años, pero quería hacer algo diferente. No solo quería ofrecer a los estudiantes buenos lugares para quedarse; quería dar a los turistas una experiencia realmente genial.»

«Encontrar los aviones adecuados fue difícil. Después de unos meses, encontró un Boeing 727, un DC-6 y un Douglas DC-9. El costo estaba entre 600.000 y 800.000 dólares por cada avión. Gran parte del dinero se utilizó para trasladar los aviones a la escuela. Quería mostrar a todos que los sueños pueden hacerse realidad. Trabajó con un equipo de expertos para convertir cada avión en un espacio habitable. Un avión tenía una entrada separada a través de las escaleras traseras, y los otros dos se convirtieron en hogares privados. Tenían todo lo que la gente necesitaba: cocinas, baños, lavadoras, secadoras y suelos calefactados.»


«Los aviones estaban conectados con puentes para que los estudiantes y visitantes pudieran usarlos. Podían quedarse a pasar la noche en el campamento de verano. Para hacerlo aún más interesante, había un jacuzzi en una de las alas donde la gente podía relajarse y disfrutar de las vistas increíbles. El primer avión estaría listo en junio y los otros dos estarían listos el próximo invierno. Cuesta de 200 a 700 dólares por noche quedarse allí.»