El desarrollador intentó durante 10 años convencer a la mujer para que le vendiera su casa, para que luego fuera demolida y en su lugar se construyera una autopista. Pero la ciudadana se mantuvo firme y rechazó categóricamente todas las ofertas. Fueron muy generosos. A cambio de su pequeña casa de 40 metros cuadrados, ofrecieron propiedades que eran diez veces más caras. Pero la mujer no cedió a ninguna persuasión. Entonces, las autoridades locales y el desarrollador cambiaron el trazado de la autopista y rodearon su casa.

Todo esto ocurrió en China, en una pequeña provincia. Allí planeaban construir una nueva autopista que conectara dos grandes ciudades. Pero en el camino a lo largo de la nueva carretera había casas. La mayoría de los residentes estuvieron de acuerdo con la reubicación, excepto una mujer. Inmediatamente se le ofrecieron tres apartamentos de tres habitaciones en una gran ciudad, pero aún así se negó. En cambio, la mujer pidió de inmediato cuatro apartamentos y 200 mil dólares. El gobierno decidió no hacer concesiones a la mujer y simplemente cambió el plan de construcción. Ahora la casa está rodeada por ambos lados por una gran autopista de concreto. Este lugar se ha convertido en una verdadera atracción y muchos turistas vienen aquí. La mujer sigue viviendo allí y sale a través de un paso subterráneo especial. Los residentes locales creen que habría sido mejor aceptar las propuestas de las autoridades que vivir así en constante ruido. Le ofrecieron de inmediato dos grandes apartamentos y una buena compensación monetaria, pero ella se negó. Esta historia es muy reveladora. Muestra hasta dónde puede llegar una persona que quiere tener su propio camino.

