Una pareja estadounidense llamada Jared y Christy estaba en el aeropuerto a finales de septiembre, completando el proceso de facturación para un vuelo. Se dirigían a Las Vegas para relajarse durante un par de días. Pero cuando se enfrentaron a una sorpresa en el mostrador de facturación, sus planes tomaron un giro inesperado.
Cuando Jared y Christy pusieron su equipaje en la balanza, se sorprendieron al ver que pesaba más de lo que habían previsto. Se habían asegurado de que su bolso estuviera por debajo del límite de peso permitido antes de salir de casa, por lo que esto fue inesperado. Se horrorizaron al ver a su querido perro, Icky, un polizón, dentro del bolso cuando lo abrieron.

