La diseñadora certificada Maria Nichiporenko, con un brillante instinto interno, convirtió un apartamento de dos habitaciones de 57 metros cuadrados en una verdadera obra de arte. Trabajando en un proyecto para una joven pareja, su misión principal era crear un espacio que no solo fuera hermoso, sino también funcional. Esta tarea requirió una reurbanización profunda. El interior actual combina magistralmente tradiciones clásicas y características modernas innovadoras, creando un espacio único y armonioso. Para complementar su concepto, Maria reimaginó el espacio del dormitorio introduciendo un elegante armario. En cuanto al baño, su espacio se ha vuelto más amplio gracias a la optimización del pasillo.




