El desvencijado autobús fue convertido en la elegante y cómoda casa rodante Greyhound en tres años. Algunas personas heredan su casa ideal, mientras que otras la seleccionan y compran con esmero.

Sin embargo, algunas personas apasionadas construyen sus propios hogares distintivos a mano. En el segundo caso, una inteligente mujer estadounidense compró un viejo autobús, lo renovó bellamente y lo llenó con todo lo que necesitaría para un estilo de vida itinerante agradable.

Jessie Lipskin tuvo la idea de convertir un antiguo autobús en una hermosa autocaravana Greyhound. Esta increíble historia comenzó cuando la pequeña Jessie Lipskin vio el documental «Trash Warrior», en el que el protagonista, motivado por valores medioambientales, construía una casa con basura ordinaria.
