Nuestros ojos se cierran naturalmente y duelen por la luz excesiva cuando nacemos, lo que nos hace casi ciegos. Después de abrirse, comienzan a cambiar, y este proceso continúa durante el resto de nuestras vidas. La razón por la que las personas mayores tienen ojos opacos es porque sus vidas están llegando a su fin y su energía se ha agotado. ¡Por eso los ojos de los niños, que brillan con su luz interior, son los más fascinantes y únicos!




