El notable vínculo fuerte entre las gemelas idénticas Anne McQueen y Susan Briggs ha permanecido constante a lo largo de sus vidas. Han sido inseparables desde la infancia, compartiendo intereses y actividades similares además de sus atributos físicos. Las decisiones de vestuario de su madre las llevaron por el camino de lucir idénticas, y a medida que envejecían, coordinaban meticulosamente sus conjuntos para continuar con la costumbre.

Aunque ambas están en sus setenta, Anne y Susan aún disfrutan de vestir ropas similares, con una de ellas generalmente comprando dos de todo cuando van de compras. Su coordinación va más allá de lo que visten; cuando salen juntas, planifican sus conjuntos con gran detalle, no para llamar la atención, sino porque realmente les gustan los mismos estilos.

Muchas personas notaron cuánto se parecían a las hermanas Grady de «El resplandor», y decidieron abrazar la similitud vistiéndose como los personajes para Halloween. Más allá de su celebridad viral y sus extravagantes disfraces, Anne y Susan son conocidas por sus personalidades vivaces, las cuales atribuyen a mantenerse jóvenes de corazón.

Sus sorprendentes paralelos van más allá de los looks y las preferencias de estilo. La única característica distintiva entre ellas, según incluso su padre, era un pequeño punto marrón en el ojo de Anne. Enseñaron lecciones juntas con disfraces a juego, para la alegría de sus alumnos, aunque estaban empleadas como maestras en diferentes escuelas.
