El día de la boda requiere una planificación cuidadosa, particularmente en el área de la aplicación de cosméticos, ya que realza la belleza de la novia.

El lápiz labial rosa pálido o burdeos, el delineador negro o el lápiz de ojos, las cejas gruesas y las pestañas largas y exuberantes son componentes comunes del maquillaje oriental. A diferencia de la tendencia de los cosméticos naturales, las novias orientales frecuentemente eligen looks audaces como delineadores largos y anchos que se extienden más allá de sus párpados superiores e inferiores para lograr un elegante “foxy look”. Para resaltar los pómulos, también se aplica generosamente bronceador y rubor, y el contorneado ayuda a definir la curva de la nariz.

El lápiz labial rojo oscuro ilumina los ojos marrones de la novia, que se realzan aún más con sombra de ojos negra y gruesas pestañas postizas, creando una apariencia transformadora.
Las cejas bien definidas mejoran la apariencia general, y las ojeras e imperfecciones se pueden ocultar con éxito con una crema de tono de elección. Para evitar que parezca artificial, se recomienda el lápiz labial mate en un tono rosa polvoriento o con un efecto degradado para los labios.

Los rasgos de la novia se realzan con el lápiz labial mate en un suave color rosa, aunque el rubor melocotón puede parecer exagerado. Sin embargo, la base y el polvo se han aplicado algo demasiado pesado. Aun así, la diferencia general es notable. Una novia, en contraste con la tendencia de belleza fuerte, luce un maquillaje sutil que solo se ve comprometido por el uso de pestañas postizas.

