Como muchas otras características físicas, el color de los ojos se hereda. Las personas con pupilas negras suelen ser más numerosas que aquellas con ojos claros. Sin embargo, en raras ocasiones pueden ocurrir anomalías genéticas. Esto se demuestra con la historia de una pareja normal cuyos cuatro recién nacidos tenían preciosos ojos azules.

Sus hijos recibieron un color de ojos distinto al de sus padres, aunque ambos tenían ojos marrón oscuro. Aunque las pruebas de ADN indicaron una historia de ancestros con ojos claros en ambos lados de la familia, inicialmente esto generó preocupaciones sobre la fidelidad.

Los padres buscaron el consejo de expertos médicos, preocupados por los posibles efectos en la visión de sus hijos, pero se les aseguró que no había riesgo para su vista debido al color de sus ojos. Más bien, era solo una anomalía muy hermosa.

