Mientras se dirigía al trabajo, una enfermera de Essex, Inglaterra, descubrió una maleta abandonada en la acera. Su intuición la animó a acercarse y echar un vistazo más de cerca. ¡La mujer se quedó verdaderamente sorprendida cuando la abrió!

La maleta estaba perforada en varios lugares para permitir que entrara aire y que los pobres gatitos pudieran respirar. Parece que quien los abandonó pensó que debían sobrevivir. Además, el “equipaje” fue dejado intencionadamente junto a un conocido santuario de vida silvestre.
