En París tuvo lugar la ceremonia inaugural de los XXXIII Juegos Olímpicos de Verano. Lady Gaga actuó allí. El director creativo de Saint Laurent, Anthony Vaccarello, criticó su número.
La aparición de la cantante en el escenario provocó un escándalo de moda. La estrella interpretó la composición Mon truc en plumes de la francesa Zizi Jeanmaire, casi repitiendo su número con abanicos rosas. El traje de Zizi fue diseñado por Yves Saint Laurent, de quien era muy amiga.
Sin embargo, Lady Gaga salió con un traje de Dior. Uno de los patrocinadores de los Juegos Olímpicos fue el conglomerado de lujo LVMH, propiedad del suegro de Natalia Vodianova. Bernard Arnault atrajo a casi todas las marcas, incluida Dior.

El director creativo de Saint Laurent, Anthony Vaccarello, quedó impactado por el número y el atuendo de la cantante. Condenó duramente tal repetición de la imagen de la casa de moda que le fue confiada y que forma parte de otro conglomerado: Kering.
“Qué pena, no queda autoestima”, escribió Anthony. Acompañó su mensaje con un boceto del atuendo original de Jeanmaire. Vacarello etiquetó a Lady Gaga y al director artístico de la ceremonia de apertura, Thomas Jolly, en su enojada publicación. La publicación pronto fue eliminada, pero en ese momento ya se había difundido por Internet.