Cameron Diaz, que hace tiempo que abandonó su carrera cinematográfica por el bien de su familia, rara vez complace a sus fans con apariciones públicas. O mejor dicho, la actriz no aparece en público en absoluto, y las fotos de los paparazzi son tan raras que el público apenas puede recordar la última vez que vio a la estrella de Los Ángeles de Charlie. Muy convenientemente, Cameron fue captada el día anterior paseando con su amado Benji Madden y su hijo recién nacido Cardinal.
La pareja fue captada justo después de una cena romántica en uno de los restaurantes de Montecito. Cameron y Benji optaron por no ocultar sus sentimientos.



Por cierto, el hecho de que Cameron haya dejado atrás hace tiempo los lujosos vestidos que lucía en la alfombra roja, prefiriendo los looks cómodos de una madre de dos angelitos (recordemos que la pareja también está criando a una hija de 4 años, Raddix), no molesta en absoluto a los fans. En su opinión, el nuevo estatus le sienta a Diaz no menos que el papel de la actriz más sexy de Hollywood.