La actriz ganadora del Oscar, de 49 años, protagoniza la película “María” de Pablo Larraín, que retrata los últimos días de la reconocida cantante de ópera greco-estadounidense María Callas, quien sufrió un ataque cardíaco fatal en 1977 a la edad de 53 años.
Para prepararse para su papel, Angelina se dedicó a mejorar sus habilidades vocales y se sometió a siete meses de entrenamiento intensivo. Su primera lección resultó ser un desafío para la ex esposa de Brad Pitt, pero después experimentó una profunda sensación de alivio.

“Entré en la habitación donde estaba el piano y alguien me dijo: ‘Bueno, veamos dónde estás’. Me emocioné mucho. Respiré profundamente, emití un sonido y comencé a llorar. A menudo no nos damos cuenta de cuánto retenemos en nuestro cuerpo y cómo afecta a nuestra voz y nuestra capacidad de expresarnos. Había guardado mucho en mi interior durante mucho tiempo y cuando finalmente salió ese sonido, fue la mejor terapia que he tenido”, explicó Jolie.
Angelina cree que muchas personas deberían considerar tomar clases de canto antes de recurrir a la terapia. Las clases tuvieron un efecto sanador en ella, permitiéndole conectarse con su propia voz. “Me ayudaron muchísimo. Encontrar tu propia voz dentro de tu cuerpo es algo primordial. Hace surgir emociones que quizás no quieras enfrentar”, comentó.

Por supuesto, los cantantes de ópera pasan años perfeccionando su voz y controlando la respiración, lo que resultó difícil para la actriz. Finalmente, comenzó a sentirse mal. “Al final del rodaje, cuando realmente estaba cantando como Callas, me daba vueltas la cabeza porque no podía controlarme por completo”.