Una estufa de gas es una herramienta de cocina esencial, pero necesita un mantenimiento regular, especialmente cuando se trata de la rejilla, que se cubre de grasa y acumulación de carbón.
Si la rejilla de tu estufa de gas no se ha limpiado en mucho tiempo, ¡no pienses que es hora de tirarla! Incluso en el peor estado, se puede restaurar con ingredientes sencillos y económicos. Necesitarás: 50 g de jabón para ropa, 10 cucharadas de mostaza seca, 2 tazas de carbonato de sodio y 2-3 litros de agua hirviendo.

El proceso es el siguiente: Ralla el jabón para ropa y mézclalo con mostaza seca y carbonato de sodio. Agrega agua hirviendo y revuelve hasta obtener una mezcla homogénea. Coloca la rejilla en una palangana o bañera y vierte la solución de mostaza sobre ella, asegurándote de que quede completamente sumergida. Déjala en remojo de 2 a 3 horas.

Use un cepillo para eliminar la grasa reblandecida y los depósitos de carbón. Si la suciedad es muy difícil, puede dejar la rejilla en remojo durante la noche para una limpieza más profunda. Para rejillas de hierro fundido, dos horas deberían ser suficientes. También puede limpiar tapas de vidrio y bandejas para hornear con la misma solución.

Este método no utiliza químicos, por lo que es seguro tanto para la salud como para el medio ambiente, y es perfecto para rejillas de hierro fundido, que suelen ser difíciles de mantener.