A veces, el acto más pequeño de bondad puede dar lugar al vínculo más inesperado. Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando una niña del Reino Unido ayudó a un abejorro herido… y terminó con un pequeño mejor amigo con alas.
Lacey Shillinglaw paseaba a su perro cuando casi pisó a un insecto que luchaba por moverse en medio de la acera. Al acercarse con curiosidad, vio un abejorro con un ala dañada que claramente no podía volar. Para protegerlo de ser aplastado por los transeúntes, dejó que el insecto subiera a su mano y lo llevó con cuidado hasta unas flores cercanas.
Intentó colocarlo sobre una flor para que descansara, pero la abeja no mostró interés y se aferró fuertemente a su mano. Después de unos minutos, Lacey se rindió… y llevó a su nuevo amiguito a casa.
Llamó a la abeja Betty y, para sorpresa de todos, el pequeño insecto pronto se adaptó a su nuevo entorno. La familia de Lacey recibió con cariño a su inusual huésped, y en pocos días Betty se había ganado a todos con su encanto.

¿Y tú? ¿Qué harías si un abejorro decidiera seguirte a casa y quedarse contigo? ¿Lo adoptarías como mascota? ¡Cuéntanos en los comentarios!