A principios de este mes, en Assam, India, una manada de elefantes salvajes atravesaba una aldea cuando ocurrió un incidente desgarrador. Una cría de elefante de ocho semanas se separó del grupo durante su apresurado viaje de regreso al bosque.
Solo y asustado sin la protección de su madre, el bebé elefante, comprensiblemente, entró en pánico. Sin otra opción, buscó ayuda de las personas cercanas.
Afortunadamente, su súplica no fue desatendida. Un equipo del Centro para la Rehabilitación y Conservación de la Vida Silvestre (CWRC) del Wildlife Trust of India, junto con funcionarios locales de vida silvestre, llegó rápidamente para ayudar.
Su objetivo era claro: reunir al ternero angustiado con su ansiosa madre.

Tras comprobar la salud de la cría, los rescatistas rastrearon el camino de la manada a través del bosque. Para agilizar el reencuentro, transportaron a la cría de elefante en un pequeño camión más cerca de donde se creía que se encontraba la familia.
Al llegar a un claro del bosque, cubrieron al ternero con excrementos de elefante para disimular cualquier olor humano. Luego, lo guiaron hacia el lugar donde su madre podría verlo.
Entonces llegó el momento esperanzador que todos esperaban.
El Dr. Bhaskar Choudhury, veterinario jefe del CWRC, describió la escena: «Pronto, oímos ruidos provenientes del bosque. Dejamos que los elefantes cautivos nos guiaran. La madre, una imponente hembra de 2,6 metros, emergió de entre los árboles y se detuvo frente a su cría. Tras una breve pausa, regresaron juntos al bosque».
El emotivo reencuentro fue capturado en video, un testimonio de la dedicación de los rescatistas.
Gracias a sus esfuerzos, la historia del ternero tuvo un final feliz. Es solo uno de los muchos animales que han recibido ayuda gracias a esa compasión.
Desde 2002, el CWRC ha rehabilitado con éxito más de 5.900 animales en su hábitat natural y ha participado en numerosas reuniones como ésta, según Wildlife Trust of India.