La niña no pudo conseguir el juguete debido a una pelea que se desató en la fila de una máquina expendedora de Labubu.
El juguete, que se distingue por sus orejas de conejo y su sonrisa traviesa, alcanzó una enorme popularidad en 2025. Los expertos han señalado que, a pesar de su encanto, la expresión de enojo del muñeco de peluche puede provocar sentimientos de ansiedad o conflicto interno en los niños.