Kevin Spacey, quien recientemente negó rumores sobre su situación de indigencia, se ha visto nuevamente envuelto en un escándalo. Tres nuevas demandas civiles han sido presentadas en un tribunal de Londres por hombres que afirman haber sido acosados sexualmente por el actor. Según documentos judiciales, los presuntos incidentes ocurrieron aproximadamente entre 2000 y 2015, años en los que Spacey dirigía el legendario Teatro Old Vic de Londres.
Los demandantes, cuyos nombres no se han revelado, presentaron sus demandas por separado. En sus declaraciones, alegan que el actor se comportó de forma inapropiada con ellos durante reuniones profesionales y mientras se encontraban en el teatro. Los tres reclaman una indemnización por daños emocionales y psicológicos. El tribunal ya ha programado audiencias preliminares, y se espera que el juicio completo comience en octubre de 2026.

Estas demandas son civiles, lo que significa que no conllevan cargos penales, pero aun así podrían suponer un duro golpe para la reputación del actor. Spacey ha estado intentando revitalizar su carrera tras años de escándalos.
Cabe recordar que en 2023, Kevin Spacey se enfrentó a un juicio penal de gran repercusión en el Reino Unido, donde cuatro hombres lo acusaron de conducta indebida. El tribunal finalmente encontró pruebas insuficientes y Spacey fue absuelto de todos los cargos. Tras el anuncio del veredicto, el actor rompió a llorar y afirmó que «por fin había recuperado su vida».

A pesar de esto, los problemas legales del actor continúan. Las nuevas demandas demuestran que la situación en torno a Spacey está lejos de resolverse. Los expertos señalan que la carga de la prueba en los casos civiles es significativamente menor que en los penales, lo que dificulta predecir el resultado. Hasta el momento, ni Spacey ni sus representantes han emitido declaraciones públicas.
Los analistas legales también señalan que estas nuevas acusaciones han renovado el escrutinio sobre los años de Spacey en el Teatro Old Vic, una institución que previamente había reconocido haber recibido quejas internas sobre su comportamiento. Si bien esos informes previos no derivaron en acciones legales, las acusaciones actuales podrían volver a poner de relieve viejas preguntas.