A los 69 años, el veterano actor Imanol Arias ha vuelto a sorprender por la forma en que encara la vida, la salud y el cuidado de su cuerpo, combinando su energía natural con una rutina simple y honesta que, a su juicio, explica por qué se mantiene en tan buena forma incluso con la llegada de la madurez. En una conversación reciente en la que desgranó su forma personal de vivir y entender el bienestar, Arias aprovechó para desmontar muchos mitos sobre el envejecimiento físico y compartir con sinceridad aquello que realmente ha funcionado para él día tras día.
El actor comienza cada jornada a las cinco de la mañana con una serie de pequeños rituales propios: un café cortado, música que le inspira y unos minutos que dedica a enfocar su mente en el presente, en lo que él llama “abrazar mi aquí y mi ahora”, una práctica que considera clave para afrontar el día con serenidad y claridad mental. Desde temprano, su filosofía no es la de buscar atajos ni soluciones rápidas, sino la de establecer hábitos constantes que le aporten equilibrio físico y emocional con el paso del tiempo.

En cuanto a la alimentación, Arias evita las dietas de moda y se centra en escuchar a su cuerpo, comer menos y optar por ingredientes sencillos y de calidad, huyendo de los ultraprocesados y priorizando raciones moderadas. “Escucho a mi cuerpo y corto cuando noto que como por costumbre y no por hambre real”, explicó, mostrando con humildad que la moderación es para él más importante que seguir tendencias pasajeras.
El ejercicio —como recogerán muchos aficionados a su carrera— es también parte innegociable de su día a día. Arias no busca levantar grandes pesos en un gimnasio ni forzarse con rutinas extremas: sale a correr media hora siempre que puede, en cualquier ciudad donde se encuentre, porque para él ese hábito sencillo es lo que le “mantiene activo y bien consigo mismo”. En ese sentido, el actor se toma con humor el hecho de que en el gimnasio le den dos pesas de seis kilos y le digan que “lo suyo es por repetición, no por levantamiento”, una forma de subrayar que su enfoque está en la constancia y no en la cantidad de carga que mueve.
El descanso también ocupa un lugar destacado en la rutina de Arias: al volver de un rodaje o tras una jornada intensa, procura tumbarse unos treinta minutos para desconectar, bajar revoluciones y no llevar la tensión del trabajo a casa, lo que considera vital para preservar no sólo el cuerpo, sino también las relaciones familiares y la estabilidad emocional. “Comer bien, dormir bien y saber desconectar son pilares fundamentales”, afirmó con la experiencia que dan décadas frente a las cámaras.

Más allá de los hábitos físicos, Imanol Arias también ha recordado que el bienestar tiene una dimensión mental que merece atención. Para él, mantener una actitud positiva, aceptar los errores y proponerse objetivos que realmente importan en cada etapa de la vida son aspectos tan determinantes como cualquier rutina de ejercicio. Con este enfoque, ha conseguido mantenerse en un peso y nivel de energía que, según sus propias palabras, no recordaba desde décadas atrás.