Para millones de espectadores, Samantha Vallejo-Nágera es la jurado exigente y elegante que durante años ha marcado el ritmo en las cocinas de MasterChef. Sin embargo, detrás de esa imagen televisiva hay una historia mucho más compleja: una mujer que ha construido su propio imperio gastronómico mientras criaba a una familia numerosa y desarrollaba una carrera que empezó mucho antes de la fama.
Nacida en Madrid el 27 de octubre de 1969, Samantha descubrió su pasión por la gastronomía casi por casualidad. En un principio se interesó por el paisajismo, pero su vida cambió cuando comenzó a trabajar en el restaurante Horcher de la capital. Aquella experiencia la empujó definitivamente hacia el mundo de la cocina, lo que la llevó a continuar su formación en la prestigiosa escuela del chef Paul Bocuse y a realizar prácticas en el restaurante de Arzak en San Sebastián.
Antes de convertirse en un rostro conocido de la televisión, Samantha ya había recorrido medio mundo aprendiendo el oficio. Vivió una temporada en Londres y más tarde en Nueva York, donde su ingenio la llevó a buscar formas inesperadas de ganarse la vida. En aquella etapa repartía paellas por la ciudad para sobrevivir: compraba los ingredientes, cocinaba para decenas de personas y entregaba las raciones desplazándose incluso en patines para ahorrar dinero. Aquella aventura duró alrededor de un año y medio y hoy forma parte de las anécdotas que mejor explican su carácter emprendedor.

En 1995 regresó a España y fundó su empresa de catering, Samantha de España, que con el tiempo se convertiría en uno de los proyectos más importantes de su carrera. Desde entonces su negocio ha crecido hasta convertirse en una referencia en eventos, bodas y celebraciones, dando trabajo a decenas de personas y consolidando su reputación como empresaria gastronómica.
La televisión llegó años después, pero lo hizo para quedarse. En 2013 comenzó a formar parte del jurado de MasterChef junto a Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, una experiencia que transformó su popularidad y la acercó a un público masivo. Con el paso de las temporadas, su presencia en el programa se convirtió en parte fundamental del formato, aunque ella siempre ha recordado que su carrera ya estaba construida mucho antes de aparecer en pantalla.
A pesar de la intensidad del trabajo y de los proyectos empresariales, hay un aspecto que Samantha siempre ha colocado en el centro de su vida: la familia. Está casada con el enólogo Pedro Aznar y juntos han formado un hogar con cuatro hijos: Chloe, Pedro, Patrick —conocido cariñosamente como “Roscón”— y Diego. Para ella, gestionar la vida familiar es casi como dirigir otra empresa, con horarios, organización y mucha energía.
Uno de sus hijos, Patrick, se ha convertido además en una figura muy querida por quienes siguen a la chef. Su naturalidad al hablar sobre su discapacidad intelectual ha contribuido a que muchas familias se sientan representadas y a normalizar conversaciones que durante años permanecieron en silencio. Samantha siempre ha defendido con orgullo el papel de cada uno de sus hijos dentro de su vida.

Su carácter vital y directo también se refleja en su forma de entender la convivencia familiar. En casa, por ejemplo, mantiene reglas muy claras sobre el uso de la tecnología. Le gusta conversar durante las comidas, compartir planes y disfrutar del tiempo juntos, algo que considera fundamental para mantener la conexión entre todos. Incluso ha confesado que prohibiría el uso de móviles en los restaurantes para recuperar la conversación en la mesa.
Además de su empresa de catering, Samantha ha desarrollado otros proyectos relacionados con la gastronomía y la hostelería. Entre ellos se encuentra Casa Taberna, un espacio situado en Pedraza que combina restaurante y alojamiento rural, un lugar pensado para quienes buscan disfrutar de la cocina y del entorno tranquilo del campo.
Después de años de ritmo frenético entre rodajes, viajes y eventos, la chef continúa reinventándose. Su historia mezcla aventura, familia, trabajo y una energía que parece no agotarse nunca. Y aunque el público la conozca principalmente por su papel en televisión, la realidad es que su trayectoria comenzó mucho antes y sigue escribiéndose mucho más allá de los focos.