Es posible que no conozcas el nombre de Dennis Avner, sin embargo, la apariencia de este hombre causó mucho revuelo en su época. Este hombre fue el primero en el mundo en cambiar su apariencia para que se pareciera más a la de un gato.

Hoy en día es común someterse a cirugías plásticas para mejorar la apariencia. Pero Dennis no aceptaba para nada su apariencia. Lamentaba el hecho de no haber nacido como un gato.

Todas las modificaciones que Avner hizo tenían la intención de hacerlo lucir lo más parecido posible a un gato. Para este propósito, se sometió a más de cien cirugías.

Por ejemplo, el hombre remodeló su rostro cortando sus ojos para que parecieran los de un gato, cambió los pliegues nasolabiales, la forma de sus labios, afiló los «dientes apropiados». También se hizo muchos tatuajes que recordaban a las rayas de un tigre.

Sin embargo, Dennis no podía aceptar el hecho de no haber nacido como un gato. Todos los cambios que hizo en su apariencia no lo hicieron realmente feliz, así que decidió partir de esta vida.