A los ochenta y seis años, Jane Fonda es reconocida no solo por su duradera carrera como actriz, sino también como pionera en fitness, defensora de varias causas y un ícono de estilo. Con sus papeles en películas como «Barbarella» y «Cat Ballou», Fonda comenzó su ascenso a la fama. Más tarde sorprendió al público con «Klute» y «Coming Home». Se convirtió en un nombre destacado en el fitness después de utilizar sus DVD de entrenamiento para transformar ejercicios en casa. Además de su trabajo en películas y fitness, Fonda ha sido una fuerte defensora de causas sociales y políticas, como los derechos de las mujeres y el medio ambiente, y se opuso a la Guerra de Vietnam.

Cuando Fonda era más joven, su deslumbrante cabello dorado y sus rasgos delicados la convirtieron en un ícono de estilo para la época, especialmente en lo que respecta a los peinados extravagantes. Fonda tuvo que lidiar con las dificultades de envejecer bajo los reflectores. Reveló libremente al mundo que se sometió a procedimientos cosméticos para preservar su apariencia joven.

Fonda se sometió a más cirugías después de decidir inicialmente no hacerlo. Afirmó que quería preservar los signos naturales del envejecimiento, como las arrugas alrededor de los ojos, mientras aún aparecía joven por fuera. Fonda ve el envejecimiento como un lujo en lugar de una desventaja y es una defensora de un enfoque natural hacia él. Destaca que el vigor y la salud son más significativos que la edad.
