Romy Schneider conquistó los corazones de los espectadores por primera vez con su interpretación de Elisabeth de Baviera. Frecuentemente es elogiada como el pináculo de la belleza y la tragedia en el cine francés.

Sus problemas se vieron exacerbados por su turbulenta relación con Alain Delon. Perdió a su primer esposo por suicidio, lo cual fue trágico. Dejó a su segundo esposo, Daniel Biasini, y a sus dos hijos en busca de consuelo, recurriendo a Delon. Pero Biasini demostró ser un padre amoroso para su hija Sarah y su hijo David de su matrimonio anterior.

