La reconocida cantante Christina Aguilera ha perdido peso a un ritmo increíble en los últimos meses, sometiéndose a una transformación radical. La diva de 43 años, que antes era conocida por su figura voluptuosa, ha emocionado y alarmado a sus admiradores con su nueva imagen más delgada. Aguilera recientemente actuó en México y exhibió con orgullo su cuerpo recién tonificado, que incluyó una pérdida de peso de 18 kg. Las redes sociales se inundaron de fotos y videos del evento, mostrando a la cantante luciendo una chaqueta de cuero rojo corta con mangas de piel y capucha, y un ajustado traje de cuerpo negro y verde azulado con botas.

Los comentarios elogiaron de inmediato la nueva apariencia de Aguilera, y muchos relacionaron a Ozempic, un medicamento conocido para la pérdida de peso, con su transformación.
Las secciones de comentarios estaban repletas de referencias al jingle comercial del medicamento, «O-O-OZEMPIC». Algunas personas expresaron el deseo de tomar Ozempic ellos mismos, aunque muchos estaban preocupados por posibles efectos negativos. A lo largo de los años, la lucha de Aguilera por perder peso ha sido bien documentada.

Ella intentó llevar un estilo de vida saludable, comiendo una dieta balanceada y haciendo ejercicio, pero después de dar a luz a su hijo Max en 2008, sufrió un aumento de peso. Aunque perdió algunos kilos para su papel en la película de 2010 «Burlesque», siguió fluctuando en peso como resultado de problemas personales, como su divorcio del compositor Jordan Bratman.

Muchos dietistas dudan de la afirmación de Aguilera de que su dramática reducción de peso es el producto de inyecciones mágicas, a pesar de su insistencia en que su actual metamorfosis es el resultado de una estricta dieta y régimen de ejercicio.

