El renacimiento de la historia en la pantalla fue muy anticipado por los fans de la legendaria serie “Sex and the City”. La audiencia quedó impactada al ver a sus queridas heroínas veinte años después cuando se revivió el proyecto. Aunque era inevitable que el querido cuarteto hubiera envejecido, a muchos les resultó difícil acostumbrarse a ver arrugas en la que alguna vez fue la radiante Carrie Bradshaw.

Con el renacimiento del programa, los efectos del envejecimiento de Sarah Jessica Parker se han vuelto inevitables, haciendo que la filmación sea un gran problema para la actriz. Es interesante ver que las opiniones sobre Sarah Jessica Parker eran muy diferentes cuando el programa debutó. Muchos pensaban que era sencilla, incluso fea, hasta que interpretó a la fascinante Carrie Bradshaw.

Parker ha reconocido que luchó con aceptarse a sí misma y ha hablado sobre los terribles comentarios que recibió en ese momento. Sin embargo, los guionistas de “Sex and the City” eligieron a Parker como la seductora periodista de moda Carrie, quien cautivó a los fans con su atractivo y entusiasmo por la moda, a pesar de las características exteriores de Parker. Para millones de fanáticos que llegaron a adorar la serie, Parker experimentó una metamorfosis a través del poder del cine.

Sin embargo, la respuesta del público al regreso del proyecto ha sido dividida. Los personajes principales ahora muestran claramente síntomas de envejecimiento; Sarah Jessica Parker, quien tiene 59 años, muestra cambios evidentes en su tez. Sin embargo, su encanto y amor persistente por la moda nunca desaparecen.
