La cantante, que padece síndrome de rigidez muscular, cantó el “Himno al amor” de Edith Piaf luciendo un impresionante vestido cuya confección llevó más de 1.000 horas.
El vestido, adornado con lentejuelas y 500 metros de flecos, tenía una elegante cola de seda que parecía moverse con la cantante. La diseñadora Maria Grazia Chiuri se propuso conseguir un efecto deslumbrante y lo consiguió. En Internet han aparecido fotos del vestido en proceso de confección.

Los blogueros hablaron sobre el atuendo de Céline. Los comentarios incluían: “¡Absolutamente impresionante!”, “Este es el vestido perfecto para ser la estrella de la noche” y “Adoro a Céline; su regreso solo podía ser así: deslumbrante, seductor e increíblemente femenina”, escribieron los usuarios.

Céline Dion admitió que estaba sorprendida por la cálida recepción. La cantante canadiense se quedó en París, donde los fans siguieron mostrando su admiración por el coraje de la estrella.
