Cuando se anunció que Carlos y su esposa Camila habían deseado públicamente un feliz cumpleaños al príncipe Harry, algunos lo tomaron como una “rama de olivo”, es decir, un gesto de reconciliación. Sin embargo, un análisis más detallado de la foto que acompañaba al mensaje de cumpleaños llevó a los expertos de la familia real a una conclusión diferente. Vieron una sutil pista velada en la imagen.
El día que Harry celebró su 40.° cumpleaños, la página de redes sociales de Carlos y Camila publicó el siguiente mensaje: «¡Deseamos al duque de Sussex el más feliz de los cumpleaños!».

El mensaje fue atribuido a la familia real. A primera vista, estas palabras parecían indicar un deshielo en las relaciones entre Carlos y su hijo menor, ya que era la primera vez en dos años que el monarca y su esposa reconocían públicamente la celebración personal de Harry. Es bien sabido que las relaciones de Harry con su familia se deterioraron después de que renunciara a sus deberes reales. Sus acciones posteriores (su infame entrevista con Oprah Winfrey y, en particular, la publicación de sus polémicas memorias, en las que criticaba a todos los miembros de su familia, incluido Carlos) parecieron hacer imposible la reconciliación. Sin embargo, el saludo de cumpleaños podría haber sido visto como una propuesta para dejar atrás los agravios del pasado. Esto podría haber parecido así, de no ser por la foto.
A primera vista, la foto parecía normal. En ella aparecía un Harry feliz y sonriente con un traje gris claro y una camisa blanca sin corbata. Sin embargo, los usuarios atentos reconocieron rápidamente la foto y notaron que algo no iba bien. ¡Resultó que Meghan Markle había sido editada! En la versión original de la foto, tomada en 2018, aparecía su esposa a su lado. El hecho de que Meghan fuera eliminada de la imagen por orden del rey fue percibido por los fanáticos como una clara insinuación. Están dispuestos a darle la bienvenida a Harry, pero solo si se deshace de Meghan. No quieren verla a su lado. Muchos creen que ella es la que «malcrió» a Harry, lo que provocó su distanciamiento de su familia y su salida de su tierra natal.