Al principio de la reforma, el apartamento estaba en un estado de abandono, pero el diseñador consiguió convertir el antiguo edificio de la época de Stalin en una vivienda cómoda y elegante. Se utilizaron pintura, parqué y baldosas de cemento.
El conjunto de muebles se ha elaborado a partir de elementos vintage, piezas hechas a medida y el surtido de IKEA.
Detalles
Para los clientes, un matrimonio con dos hijos, esta no es la casa principal, sino una vivienda adicional. El apartamento está cerca de la escuela a la que van los niños, lejos de las calles ruidosas. Los clientes buscaban un apartamento en una casa antigua, con una entrada bonita, techos altos y detalles históricos conservados. Por ello, se encargó a la diseñadora Elena Zufarova que conservara la imagen de un antiguo apartamento de Moscú en el interior.

La ubicación de las ventanas y de los muros de carga no permitía aumentar el número de habitaciones, por lo que los clientes se vieron ante la disyuntiva de renunciar a la sala de estar o a un dormitorio completo. Se optó por una sala de estar con sofá cama: los propietarios prefirieron dejar espacio para la comunicación familiar, ver películas y charlar juntos durante la cena.

“El cliente pidió que se prestara especial atención a la distribución y el equipamiento de la cocina”, explica Elena Zufarova. “Le encanta cocinar y ha realizado varios cursos en una conocida escuela gastronómica internacional. Colocamos los muebles de cocina a lo largo de dos paredes, levantamos y desplazamos la tubería de gas, que inicialmente estaba a una altura de 195 cm. También instalamos una puerta corredera con cristal en la cocina y colocamos dos campanas extractoras”. En las habitaciones, utilizamos suelo de parquet de roble con un patrón clásico de espiga y, en otras zonas, baldosas de cemento Topcer: estos materiales se asocian tanto a los antiguos apartamentos de Moscú como a los interiores parisinos. Las cornisas de yeso que sobrevivieron se restauraron y se agregaron donde faltaban: en el pasillo y el corredor, donde se desmanteló el entrepiso, aumentando la altura del techo. En todas partes se hicieron alféizares de roble.

“Durante la reforma, hemos conseguido hacer un segundo aseo en el baño grande y colocar un lavabo en el pequeño. “Parece que son cosas pequeñas, pero son importantes para la vida de cuatro personas”, comenta la diseñadora. “El baño de invitados está decorado de forma más luminosa y atrevida, con un póster vintage de la película “Pulp Fiction”: es el tipo de habitación en la que uno puede permitirse decisiones más atrevidas. Los azulejos claros y brillantes del baño principal amplían visualmente el espacio y la pintura refresca el interior