Tres de las mujeres más famosas de Estados Unidos —Whoopi Goldberg, Megan Rapinoe y Taylor Swift— han generado debate nacional al insinuar que podrían abandonar el país para buscar lugares más progresistas e inclusivos. Goldberg elogió el sistema judicial canadiense, Rapinoe mencionó el de Suecia, y Swift expresó su frustración por la constante defensa de sus derechos en un país indiferente.


Sus declaraciones han generado tanto apoyo como críticas, pero una cosa está clara: sus voces seguirán influyendo en las conversaciones sobre justicia e igualdad, sin importar dónde se encuentren.