La actriz compartió un arrepentimiento inesperado que la ha acompañado desde su adolescencia. Nicole Kidman recordó el momento en que rechazó la oportunidad de trabajar con una de las mejores directoras de la actualidad, Jane Campion.
“Me invitó a protagonizar su película estudiantil. Jane vino a una obra donde yo actuaba en ‘Sweet Bird of Youth’ de Tennessee Williams y me eligió”, comenzó la actriz de Batman Forever . Sin embargo, en ese momento, la joven Nicole decidió rechazar la oferta porque se suponía que su personaje llevaría un gorro de ducha en pantalla. “Tenía miedo de verme fea. ¡Qué error!”, comentó sonriendo al recordar su ingenuidad juvenil.

A pesar de este episodio, el destino finalmente unió a las dos talentosas mujeres en el mundo profesional. Años después, Nicole protagonizó la película de Jane Campion, «Retrato de una dama» . Posteriormente, volvieron a trabajar juntas en la miniserie » Top of the Lake» , donde Kidman demostró una vez más su excepcional talento actoral. «Estoy increíblemente agradecida de que hayamos encontrado la manera de colaborar creativamente, pero ese incidente con el gorro de ducha ha quedado grabado en mi memoria para siempre», admitió.

Esta historia de una oportunidad perdida llegó pocas semanas antes de la ceremonia de los Globos de Oro, donde Nicole podría ganar el premio a Mejor Actriz. En Bad Girl , interpretó a Romy, una ambiciosa directora ejecutiva que inicia un romance con un joven becario. «Fue un papel audaz, complejo y con mucha carga emocional. Siempre me gusta desafiarme a mí misma y descubrir nuevas facetas de mis habilidades», compartió la actriz.
Kidman es una de las cuatro australianas nominadas a un premio este año. Otros nominados son Cate Blanchett, Naomi Watts y Guy Pearce. «Sentimos un apoyo increíble, especialmente en eventos tan importantes. Es una sensación única representar a nuestro país», enfatizó Nicole.

Nicole sigue sorprendiendo al público y a la crítica con sus decisiones profesionales. Su capacidad para compaginar su vida personal —con su esposo, el músico Keith Urban, y sus dos hijas— y su ajetreada carrera sigue siendo una inspiración para muchos. «Mi familia es mi fuerza. Me dan la energía para nuevos proyectos», confesó la actriz.
Recientemente, la estrella de Cold Mountain dio un paso importante: reconciliarse con sus hijos adoptivos, Isabella Jane y Connor Anthony.