La ciencia a menudo descubre hechos sorprendentes, con la misma frecuencia con la que confirma lo que ya sabemos que es verdad.
Investigaciones científicas recientes sugieren que una modelo de 43 años podría poseer la figura ideal. Pero lo que realmente sorprende es su presencia. ¡Sigue leyendo para saber más sobre ella!

El tipo clásico de cuerpo femenino, a menudo considerado el epítome de la belleza, ha sido tradicionalmente el de una modelo: delgada y esbelta. Pero prepárate para sorprenderte.
Los cánones de belleza están en constante evolución. El concepto de cuerpo ideal ha evolucionado de la figura curvilínea de Marilyn Monroe a la esbelta figura de Kate Moss.
Como resultado, las mujeres con figura de reloj de arena suelen ser admiradas. Sin embargo, un nuevo estudio de la Universidad de Texas desafía esta creencia arraigada.
La investigación indica que las mujeres se sienten cada vez más atraídas por un tipo de cuerpo más voluminoso y con más curvas. Con medidas de 93 cm de busto, 61 cm de cintura y 87 cm de caderas, el índice de masa corporal ideal es de 18,85. El estudio también sugiere que una relación cadera-cintura entre 0,65 y 0,75 se considera saludable.
Para la modelo británica Kelly Brook, estas medidas son casi ideales. A pesar de que los estándares de belleza modernos la etiquetan como «rellenita», las investigaciones demuestran que su tipo de cuerpo se ajusta a lo que los hombres encuentran más atractivo.
Sin embargo, el atractivo es subjetivo y la belleza varía considerablemente de una persona a otra. Este estudio no implica que los tipos de cuerpo no ideales sean poco atractivos o indeseables.
Lo que destaca esta investigación es que el consenso científico sobre qué constituye el cuerpo ideal no siempre coincide con los estándares tradicionales de delgadez de la sociedad. En el mundo actual, donde se celebra la diversidad, es importante reconocer que la belleza se manifiesta de muchas maneras.
La industria del modelaje está adoptando gradualmente la noción de que las modelos de talla grande son tan hermosas como sus contrapartes más delgadas.