Una residente de Kiev con los pómulos más grandes del mundo, que ella misma se inyectó, compartió nuevas fotos con una minifalda extrema, recordando a sus fans cómo lucía antes de la transformación.

Los usuarios de las redes sociales quedaron atónitos y muchos expresaron lástima por los padres de Pokreshchuk en los comentarios.

“Su abuela llora todos los días. Conozco personalmente a esta mujer, y sus padres la abandonaron hace mucho tiempo”, lamenta un usuario.

Muchos admitieron que antes de su famosa transformación se veía mucho mejor, pero hoy se ha convertido en un monstruo común y corriente, del que habla todo el mundo.

¿Cómo reaccionarías si fueras sus padres?