Un tribunal de Puerto Rico archivó la orden de restricción que había sido emitida contra el superestrella Ricky Martin, lo que significa que el caso ha sido oficialmente cerrado, informó un portavoz judicial el jueves. Esta decisión pone fin a semanas de especulación mediática y confirma que no se requieren más acciones legales en relación con la medida preventiva.
![]()
A Puerto Rico court “archived” a restraining order issued against superstar Ricky Martin, meaning the case was closed, a judicial spokesperson said Thursday.
The case had brought intense media attention, and without giving details, the Puerto Rican singer had only denied any wrongdoing. On Thursday, hours after the court ruling, he said that he was a “victim of lies” from a relative.
“I’ve been working onstage in the public eye for almost four decades,” he said on a video released by his publicists. “And I’ve never, ever had to deal with anything as painful as what I’ve been through in the last two weeks.”
A judge issued a restraining order in early July against the Puerto Rican singer. The order was filed under Puerto Rico’s domestic violence law, but police didn’t provide further details, including who requested the order.
Посмотреть эту публикацию в Instagram
El caso había capturado la atención de numerosos medios de comunicación a nivel internacional, y durante todo este tiempo, el cantante puertorriqueño se mantuvo firme en su postura de rechazo a cualquier acusación. Horas después del fallo, Martin publicó un video a través de su equipo de prensa en el que aseguró haber sido víctima de “mentiras de un familiar”, describiendo la situación como una de las experiencias más dolorosas que ha enfrentado en su vida.
“Llevo casi cuatro décadas trabajando en escenarios frente al público, y nunca, jamás, había tenido que lidiar con algo tan difícil y angustiante como lo que viví en las últimas dos semanas”, declaró el artista, visiblemente aliviado. Estas palabras reflejan tanto la presión mediática como la carga emocional que la situación implicó para él y su entorno cercano.
La orden de restricción fue inicialmente emitida a principios de julio bajo la ley de violencia doméstica de Puerto Rico. Sin embargo, las autoridades no divulgaron detalles adicionales sobre quién solicitó la medida ni sobre la naturaleza de las alegaciones. Este jueves, un portavoz judicial explicó que “el demandante cesó voluntariamente sus reclamos; por lo tanto, el caso fue archivado y no se requieren más procedimientos”, marcando el cierre oficial del proceso legal.
La audiencia para revisar la orden se realizó a puerta cerrada, y ambas partes participaron de manera virtual. A pesar de la discreción del tribunal, numerosos reporteros y cámaras se congregaron afuera del edificio, atentos a cualquier declaración. El equipo legal de Martin confirmó: “Tal como esperábamos, la orden temporal de protección no fue extendida por el tribunal”.
Según reportó el periódico puertorriqueño El Vocero, la orden indicaba que Martin y la otra persona involucrada habían mantenido una relación durante siete meses, la cual terminó dos meses antes de la emisión de la medida. Se alegó que Martin no habría aceptado la separación y habría sido visto cerca de la residencia del demandante en al menos tres ocasiones. No obstante, la Associated Press no obtuvo una copia oficial del documento.
El equipo de abogados de Ricky Martin enfatizó que “nunca se trató de nada más que una persona con problemas haciendo acusaciones falsas sin evidencia que las respalde”, y celebraron que el cantante haya obtenido justicia y pueda retomar su vida y carrera profesional con normalidad.
Tras esta resolución, Ricky Martin tiene previsto cumplir con sus compromisos profesionales, incluyendo conciertos con la Filarmónica de Los Ángeles en el Hollywood Bowl este viernes y sábado. La decisión del tribunal le permite enfocarse nuevamente en su música y en sus presentaciones frente al público, dejando atrás un episodio que, según sus propias palabras, fue “muy doloroso y desafiante”.

El archivo de la orden de restricción no solo representa un alivio para el cantante, sino que también envía un mensaje sobre la importancia de los procedimientos legales justos y la necesidad de proteger la reputación de las figuras públicas frente a acusaciones sin fundamento. Ricky Martin, reconocido mundialmente por su talento y trayectoria de casi cuatro décadas, puede ahora continuar con su carrera sin la sombra de esta controversia.