El actor Óscar Casas y la cantante Ana Mena, una de las parejas más seguidas del momento, protagonizaron una de las entrevistas más divertidas y sinceras de la temporada durante su paso por el programa El Hormiguero para promocionar su nueva película Ídolos, que se estrena próximamente en cines y que además es el origen de su historia de amor. Lo que comenzó como una charla promocional se transformó en una conversación íntima en la que ambos revelaron detalles cotidianos de su relación que hicieron reír al público y mostraron la confianza y complicidad que existe entre ellos.
Bajo las preguntas de Pablo Motos, la pareja empezó repasando cómo surgió su historia de amor: aunque se conocieron por primera vez en el rodaje de un anuncio publicitario, no fue hasta el trabajo conjunto en la película Ídolos que floreció el romance entre los dos, gracias a largas jornadas de grabación, ensayos y momentos de convivencia que estrecharon su vínculo profesional y personal. Ambos recordaron entre risas cómo las “chicas de vestuario” se convirtieron en las primeras en advertirle a Ana de que Óscar estaba realmente interesado en ella, algo que la cantante no captó de inmediato.

Durante la entrevista, la pareja respondió con humor y cariño a la clásica pregunta sobre “lo mejor y lo peor” del otro. Casas, visiblemente divertido, confesó que hay una situación en la que realmente tiene que mantener distancia con Ana: cuando ella cocina. Según relató entre carcajadas, Ana se pone tan nerviosa en la cocina que incluso no puede soportar que él esté cerca; “tengo que estar a 10 metros”, explicó con una sonrisa, mientras el público y su pareja reaccionaban con risas. A pesar de la broma, el actor quiso aclarar que aunque el proceso sea caótico, el resultado de sus platos suele ser espectacular, lo que refleja el tono jocoso y lleno de cariño con el que hablaron de este detalle cotidiano.

Ana Mena, por su parte, devolvió las alabanzas con afecto, calificando a Casas como alguien muy familiar, atento y cariñoso, destacando su capacidad para cuidar a quienes le rodean. También se rieron de sus pequeñas contradicciones, como el hecho de que Ana tarde más de la cuenta en prepararse, mientras Óscar admitía con humor que él también ha mejorado con el tiempo en cuanto a puntualidad. Esta mezcla de anécdotas, sinceridad y complicidad entre ambos convirtió la entrevista en un momento televisivo divertido y encantador, donde se mostró que la relación de la pareja no solo funciona sobre la pantalla, sino también fuera de ella con naturalidad y simpatía.