Vicky Martín Berrocal ha vuelto a encender las redes sociales con una decisión estética que nadie esperaba. A punto de cumplir 53 años, la diseñadora de moda y rostro infalible del mundo celebrity español decidió someterse a un tratamiento facial poco convencional que ella misma definió, con total naturalidad, como inyectarse “semen de salmón” en la cara y el cuello. Sus palabras exactas no fueron para provocar escándalo, sino para explicar con espontaneidad su última aventura beauty: “Después de un año escuchando hablar del PDRN —polidesoxirribonucleótido—, hoy por fin he ido a probarlo”, dijo en sus historias de Instagram, invitando a sus seguidores a verlo sin prejuicios ni miedo al nombre.
La publicación vino acompañada de imágenes que muestran su rostro con pequeñas marcas tras las microinyecciones, un efecto secundario momentáneo que, según explicó, no le importaría lucir incluso si tuviera que salir de casa. Berrocal quiso subrayar que no busca vender nada, sino compartir su experiencia en manos de grandes profesionales de la estética, especialmente de la reputada esteticista Natalia de TachaBeauty, cuyo equipo ha tratado a otras figuras conocidas del panorama español. Más de 1,4 millones de personas siguen cada detalle de su día a día, y esta vez no fue la excepción: su bandeja de mensajes se llenó de reacciones, algunas cargadas de humor, como el comentario de una seguidora que, bromeando, le advirtió “Ten cuidado, no te quedes embarazada”, a lo que Vicky respondió con una carcajada.

Horas después de haber compartido las imágenes de los pinchazos, la diseñadora reapareció en redes con lo que describió como un “parte facultativo”. Con tono desenfadado, aseguró que “el famoso semen de salmón no ha podido conmigo” y que ya no quedaba rastro visible de los bultitos de la sesión del día anterior. Además, relató que notaba su piel más hidratada, luminosa y con una textura renovada, resultados que ella destacó como la principal ventaja de este tipo de procedimiento. También aprovechó la storie para contar que ya había completado su quinto entrenamiento de la semana, mostrando un ritmo de vida activo incluso tras el tratamiento.
¿Y qué hay detrás de este tratamiento que suena tan provocador? El ingrediente activo del procedimiento es el PDRN, un compuesto biotecnológico obtenido del ADN derivado del esperma de salmón, muy utilizado en cosmética avanzada y particularmente popular en tendencias coreanas que están ganando fuerza internacional. Estos polidesoxirribonucleótidos se inyectan mediante microagujas y se cree que tienen propiedades regenerativas, estimulando la producción de colágeno, mejorando la elasticidad de la piel y aportando luminosidad. En ciertos casos, también se utilizan cremas y sérums con PDRN para efectos similares sin necesidad de inyecciones, aunque la versión que ha probado Vicky es la más directa y profesional, diseñada para pieles sensibles o maduras que buscan combatir signos de flacidez y envejecimiento.
Sin duda, este movimiento ha provocado conversación en el mundo de la belleza y entre sus seguidores, que ahora debaten entre el efecto real de estos tratamientos y el impacto mediático que generan cuando una figura tan influyente como Vicky Martín Berrocal los comparte públicamente. Sea como sea, la diseñadora continúa reafirmando su filosofía de probar novedades y romper esquemas dentro del universo beauty, pese a lo poco convencional del nombre que lo acompañe.