Iñaki Urdangarin, conocido por haber sido duque de Palma y exesposo de la infanta Cristina de Borbón, ha acaparado de nuevo la atención mediática con una entrevista sin filtros en el programa «Lo de Évole», donde ha hablado con sinceridad sobre la publicación inminente de sus memorias y, de manera sorprendente, ha aclarado en términos muy explícitos cuál es su relación actual con la reina Letizia de España.
Tras años alejado de la vida pública y después de cumplir condena por su implicación en el caso Nóos, Urdangarin ha decidido romper el silencio para contar su historia desde dentro, sin tapujos ni medias verdades. En el avance de la entrevista con Jordi Évole, el exduque revela que su vínculo con los actuales reyes —Felipe VI y Letizia— es prácticamente inexistente, y que esa ausencia se refleja incluso en la forma en que ha abordado sus memorias.

Una de las revelaciones más llamativas tiene que ver con Letizia: Urdangarin confirma que no menciona a la reina en absoluto en su libro autobiográfico simplemente porque no han tenido contacto significativo desde hace años y no hubo momentos en los que ella jugara un papel activo que mereciera ser narrado en su relato personal. «Realmente no hay ningún episodio que he querido contar donde ella haya intervenido de forma activa… Nada más», explicó en la entrevista, citando la ausencia de interacción entre ambos como la razón principal de esa omisión.
La entrevista también arroja luz sobre otros aspectos de esa relación del pasado: él mismo recuerda que fue el encargado de comprar el anillo de compromiso que el entonces príncipe Felipe eligió para Letizia en Barcelona cuando se acercaba el momento de la boda, un gesto que hoy parece casi simbólico ante la distancia que se ha ido formando entre ellos con el paso de los años.

Urdangarin no sólo ha negado cualquier tipo de contacto con Letizia en los últimos tiempos, sino que también ha subrayado que la falta de relación no se debe a un episodio aislado, sino a una serie de circunstancias que los han mantenido en caminos separados. Ha contado que la comunicación con Felipe VI también se cortó hace bastante, y que —aunque en su momento valoró la amistad con su entonces cuñado— el escándalo y los acontecimientos posteriores enfriaron por completo ese vínculo familiar, incluyendo cualquier interacción con la reina.
Esta declaración pública llega en medio de la promoción de su libro de memorias, donde Urdangarin pretende abordar tanto sus éxitos y errores como las consecuencias personales del llamado «caso Nóos», que no solo lo llevó a prisión sino que trastocó para siempre sus relaciones dentro de la familia real española.
La ausencia total de Letizia en sus páginas y el hecho de que el exduque lo haya explicado con tanta franqueza ha causado sorpresa y debate en círculos mediáticos y entre el público, que observa cómo uno de los capítulos menos esperados de la monarquía española contemporánea se escribe ahora desde la voz de alguien que lo vivió desde dentro.