La actriz española Elisa Mouliaá ha anunciado este miércoles la retirada de su acusación particular contra el exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, en el procedimiento judicial que se sigue por presunto abuso sexual, aunque ha dejado claro que su decisión no implica una retractación de los hechos denunciados. La intérprete lo ha hecho público a través de un comunicado en sus redes sociales y mediante un escrito presentado ante los Juzgados de Plaza de Castilla en Madrid, donde explicó que la decisión responde a razones estrictamente personales y de salud después de un desgaste emocional y personal que, según ella, no puede continuar soportando sola.
Mouliaá, que en octubre de 2024 presentó formalmente la denuncia por presuntos abusos sexuales que habrían ocurrido en 2021, destacó que tanto la Fiscalía como el juez instructor del caso consideraron veraces en lo fundamental los hechos denunciados, apreciándose indicios de criminalidad que llegaron a enviar el caso hacia una posible apertura de juicio oral. A pesar de ello, la actriz ha decidido renunciar “de forma total, libre, consciente e irrevocable” a su papel como acusadora particular.

En su comunicado, Mouliaá subrayó que su objetivo al dar la cara con nombre y apellidos había sido respaldar y visibilizar denuncias anónimas similares, así como proteger a otras mujeres, pero que la falta de apoyo de otras posibles víctimas en el proceso le ha dejado una sensación de aislamiento emocional y físico que considera insostenible para seguir adelante con la causa en primera persona. “No es una retractación, es un límite”, escribió, dejando claro que no busca dinero ni protagonismo, sino simplemente poner fin a su participación activa en el procedimiento.
Aunque ha retirado su acusación particular, el caso contra Íñigo Errejón sigue su curso como procedimiento público y la Audiencia Provincial de Madrid deberá ahora decidir sobre la continuación o no del proceso sin la intervención activa de Mouliaá. La decisión ha generado un intenso debate en redes sociales y medios de comunicación sobre la presión que supone para una víctima sostener sola este tipo de denuncias de alto perfil mediático.

La retirada de la acusación se produce en un contexto en el que anteriormente la Fiscalía había pedido el archivo de la causa por considerar que no se había acreditado suficientemente la comisión del delito, y en el que el propio Errejón ha mantenido su defensa alegando inocencia y rechazando las acusaciones de manera pública durante todo el proceso. El peso de la presión mediática y judicial, unido a las repercusiones personales de Mouliaá, han sido claves a la hora de tomar esta decisión ahora.