El universo de la música flamenca y el papel couché se han visto sacudidos por un testimonio que promete demoler la imagen pública de uno de los herederos más mediáticos del panorama nacional. Junquera Cortés, quien fuera la pareja estable de Manuel Cortés y es la madre de su hija pequeña, ha decidido romper un silencio de años para relatar el calvario de supuestas traiciones y deslealtades que vivió a la sombra del artista. Lo que hasta ahora eran rumores de pasillo en los camerinos se ha transformado en una confesión cruda y desgarradora donde los nombres propios empiezan a salir a la luz, provocando un incendio que amenaza con calcinar la reputación del hijo de Raquel Bollo.
La joven se ha mostrado más valiente que nunca al poner nombre y apellidos a las mujeres que habrían formado parte de la vida paralela de Manuel mientras ellos intentaban construir un hogar. Según su relato, la lista no es solo extensa, sino que incluye figuras de la primera línea del corazón, destacando por encima de todas a Gloria Camila. Junquera asegura que el cantante no solo tuvo un desliz, sino que mantuvo una conducta sistemática de engaños que incluía a la hija de José Ortega Cano y, según sus propias palabras, a «veinte mujeres más». La frialdad de los datos aportados por la madre de su hija dibuja un perfil de Manuel Cortés que dista mucho de la imagen de hombre familiar y centrado que suele proyectar en sus intervenciones televisivas.

La atmósfera de la entrevista ha estado cargada de una emotividad contenida, con una Junquera que no ha podido evitar que la voz le temblara al recordar cómo descubría las piezas de este rompecabezas de infidelidades. El dolor de sentirse traicionada mientras criaba a la hija de ambos ha sido el motor que la ha empujado a hablar por primera vez. No busca revancha, asegura su entorno, sino una liberación necesaria tras haber soportado el peso de una verdad que la estaba asfixiando por dentro. Cada detalle revelado sobre los encuentros de Manuel con otras mujeres parece ser un clavo más en el ataúd de una relación que, a la vista de estos nuevos datos, estaba condenada por la falta de compromiso del artista.
El impacto de estas declaraciones ha llegado hasta las altas esferas de la familia Bollo, donde el silencio es ahora mismo la estrategia principal ante el vendaval que se les viene encima. Junquera ha abierto la caja de Pandora y no parece dispuesta a cerrarla hasta que se conozca toda la verdad sobre el comportamiento de su ex. La mención a Gloria Camila ha sido la chispa que ha prendido la mecha de un conflicto que trasciende lo personal para convertirse en una guerra de clanes. Mientras el mundo de la televisión analiza cada sílaba de este testimonio, la joven se mantiene firme, consciente de que su vida ya nunca volverá a ser la misma después de haber destapado el historial amoroso más turbulento y oculto de Manuel Cortés.