Nunca se sabe realmente por lo que está pasando alguien. ¡Muestra siempre amabilidad!
La siguiente conmovedora historia ilustra perfectamente cómo incluso los actos de bondad más pequeños pueden tener un impacto profundo.
Una noche en West Warwick, Rhode Island, Lindsey Sheely pidió una pizza. Cuando salió a recoger su pedido, su hijo de dos años, Cohen, corrió tras ella y le dio un abrazo al repartidor. El repartidor, conmovido por el gesto, le devolvió el abrazo con una sonrisa.

Lindsey decidió compartir este hermoso momento en las redes sociales con la esperanza de difundir algo de positividad. Lo que no sabía es que el repartidor se comunicaría con ella más tarde, profundamente conmovido por el amable gesto de su hijo.

Después de que el video se volviera viral, Ryan Catterson, el repartidor, le envió un mensaje a Lindsey, explicándole que él era el que había abrazado Cohen. Le pidió permiso para compartir el video, lo cual ella le concedió con gusto. Sin embargo, cuando revisó su perfil, descubrió que Ryan había perdido recientemente a su hija de 16 años, Alyssa, la semana anterior.
“Me afectó profundamente porque sentí que mi hija estaba allí conmigo, solo una semana después de perderla”, compartió Ryan con WLNE. “Significó mucho para mí”.
Lindsey, conmovida por lo mucho que este pequeño acto de bondad significó para Ryan, lo llamó “una pequeña bendición de Dios”.

“Creo en la intervención divina y sé que Ryan nos entregó nuestra pizza por alguna razón”, dijo.
Ese abrazo era exactamente lo que este padre afligido necesitaba, llegó en el momento perfecto.
“Fue casi como si el universo, o mi hija, me lo hubieran enviado”, dijo Ryan.
Lindsey agregó: “Nunca se sabe por lo que está pasando la gente”. Esta historia es un hermoso recordatorio de esa verdad y no podríamos estar más de acuerdo.
Por favor comparte esta conmovedora historia con tus amigos y familiares en Facebook.