La historia de James Lasted es un testimonio de cómo el amor y la confianza en uno mismo pueden superar cualquier obstáculo. Desde pequeño, James nunca se avergonzó de su estatura.
Al contrario, lo veía como un rasgo único que lo diferenciaba de los demás. Siempre afirmaba con orgullo que su altura era su «característica especial».

En 2014, James conoció a Chloe, una mujer de 170 cm de altura. Su relación comenzó en el verano de ese año, y desde su primera cita, su vida dio un giro inesperado.

Cuando salieron a cenar a un café, el camarero, al verlos, le entregó inmediatamente el menú a Chloe. A James, que era 60 cm más bajo que ella, le ofreció un álbum de dibujo y un juego de lápices, confundiéndolo con un niño. No fue hasta mucho después que el camarero se dio cuenta de su error y se disculpó con la pareja.

A pesar de su considerable diferencia de altura, James y Chloe no solo se convirtieron en pareja, sino que también establecieron un récord mundial de mayor diferencia de altura entre esposos: 60 cm. Este logro captó la atención de los medios e hizo que su historia fuera aún más inspiradora.
En 2016, James y Chloe se casaron. Dos años después, en 2018, supieron que estaban esperando un bebé. En febrero de 2019, nació su hija Olivia.
A pesar de la altura excepcional de James, su hija nació completamente sana. Curiosamente, su estatura no se asemeja a la de su padre, y es probable que algún día lo supere.